Detienes el jugueteo cn mis cabellos color chocolate y comienzas el descenso lentamente por mi espalda.
Siento como cambias el ritmo al pasar por mi columna, y te tomas la molestia de contar cada notorio hueso
¿te gusta?
No fue un trabajo sencillo, pero conseguí llegar a ser el modelo de la princesa que te mereces.
Mi alimento es tu carne y tus besos, ya no necesito más vida que la que me das con tus caricias
Soy tu princesa... completamente tuya
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